Historias reales que inspiran
Ana siempre comía rápido por costumbre familiar. Probó la pausa de tres respiraciones y el chequeo a mitad del plato. Descubrió que necesitaba menos para sentirse bien y recuperó la alegría de conversar sin pesadez ni ansias posteriores.
Historias reales que inspiran
Marcos no dejó postres; aprendió a saborearlos lentamente. Con la regla del primer bocado y el diario breve, pasó de comer por ansiedad a disfrutar ocasionalmente, notando saciedad temprana. Comparte tu experiencia y motiva a otros con tu historia.