Fibra, fermentos y diversidad microbiana
La fibra soluble, presente en avena y legumbres, se vuelve gel y suaviza el paso; la insoluble, en hojas y semillas, aporta volumen y ritmo. Alternar ambas en tus platos puede traer alivio y regularidad, sin perder sabor ni creatividad.
Fibra, fermentos y diversidad microbiana
Yogur, kéfir, chucrut o kimchi pueden aportar microorganismos aliados. Empieza con porciones pequeñas y observa sensaciones. El objetivo es ampliar tolerancia con escucha, no forzar. Si te sientan bien, tu intestino te lo contará con ligereza.